miércoles, 26 de febrero de 2014

La Abuela y la nieta.


¿Cuántas veces hemos visto a un "mayor" en el parque detrás del "niñ@" que no quiere comer...? ¡Muchas!.
Abrazos.



LA ABUELA Y LA NIETA

¡Ay!, ¡qué trabajo!
¡Ay!, qué paciencia
para dar de comer
a la nieta.
Un avión que viene
y una muñeca que va,
mil cosas
dice la abuela,
pero ni vienen
ni van
y la nieta
cierra la boca,
porque no quiere más.
¡Todos los días igual!
La abuela le da
de comer y
la nieta no come,
¿quién ganará?

Sabela

jueves, 23 de enero de 2014

RATONCITO PÉREZ


Que nunca se pierda la ilusión y que en nuestro corazón conservemos siempre el/la niño/a que llevamos dentro...
Abrazos.


RATONCITO PÉREZ
Uno, dos, tres, cuatro,
cuatro dientes y no pendientes
fue los que encontró
Ratoncito Pérez
bajo la almohada:
este de Laura, el otro de Juan,
el más pequeño será de Clara
y el último ¿de quién será?
de la niña, seguro,
del cuarto "A".
Pastelitos y guirnaldas,
caramelos y algún juguete
para los niños
que se les cayeron los dientes,
piensa Ratoncito Pérez,
pero quiero que tú, tú, tú y tú
seáis buenos y obedientes,
estudiosos y trabajadores,
así todos en equipo
juntos cantaremos:
¡qué viene! sí, ¡qué viene!
Ratoncito Pérez con su mochila
llena de juguetes
para los niños
que pierdan los dientes.


Sabela

martes, 14 de enero de 2014

LA ESCUELA


Si tuvimos la dicha de ser alumn@s de unos maestr@s amantes de su profesión y de que su actividad docente naciese en el corazón hemos tenido la mayor suerte y la mejor manera de encauzar nuestras vidas...
Mi agradecimiento a ell@s y mi felicitación a l@s que todavía siguen enseñando con estos métodos.
Abrazos.

LA ESCUELA
Con su mochila  al hombro,
camina divertido
Juancho el mono.
Va alegre, va contento
a la escuela del bosque.
Por el camino se le unen
la ardilla Chelo
y Perico, el burro.
Cantan, ríen,
¡son felices!,
el camino se les hace corto
porque saben
que los espera
D. Búho, el profe,
con gafas y cara alegre.
Con sus compañeros,
ya en la escuela,
quieren aprender,
quieren saber cosas.
Esperan cada día
la hora de ir al cole,
atentos  a D. Búho,
pero... ¡contentos!
no  recelan en volver.

Sabela

viernes, 27 de diciembre de 2013

Sigo... Al rueda, rueda



Atrás  quedaron estos juegos costumbristas recuerdo de los recreos en el cole y de los que se hacían en el barrio..., hoy los niños y también las niñas sienten pasión por el fútbol, siendo su juego favorito...


AL RUEDA, RUEDA



Los niños juegan
cogidos de la mano
al rueda, rueda.

Caras risueñas,
hablan sus miradas,
son sus juegos,
son sus risas
las que animan,
las que hablan.

Los niños juegan
cogidos de la mano,
al rueda, rueda.

Juegan, sí,
pero cantan y ríen,
son "paxariños" piadores
que con su ir y venir
alegran y hacen felices
a los mayores.

Los niños juegan
cogidos de la mano,
al rueda, rueda.

Los abuelos recuerdan
con gran emoción
que también ellos
dejaron oír sus voces,
cogidos de la mano,
jugando al rueda, rueda.

Sabela

jueves, 19 de diciembre de 2013

Abrazos.

martes, 10 de diciembre de 2013

A la Luna.


¿Cuántas veces nos han o hemos cantado a la Luna? ¡Muchas! su magia siempre nos atrapó...
Abrazos.


A LA LUNA

Eres cascabelera,
luna de plata,
dice el niño a la luna.
Ella
¡vela su sueño!

Eres diferente,
luna de plata,
pero nunca me olvidas,
recuerda el niño.
Ella
¡vela su sueño!

Eres lunera,
luna de plata,
la más hermosa
de las niñeras,
confirma el niño.
Ella
¡vela su sueño!

Eres resplandor,
luna de plata,
cuando te veo
sobre mi almohada.
Eres mi luz, eres mi guía,
piensa el niño.
Ella
¡vela su sueño!

Eres recuerdo,
luna de plata,
al acabar la noche
y nacer el día,
comenta el niño.
Ella
¡veló su sueño...!

Sabela


lunes, 2 de diciembre de 2013

Tres amigos.


Importantísimos son los amigos, pero así mismo es importante ese balón que ayuda a conseguirlos, al que se le puede dar el patadón o como en este caso usarlo para descansar...
Abrazos.


TRES AMIGOS


Pato, Perro y Gato
jugaban los tres
con el balón de Pato.
Lo tiró fuerte Gato
y Perro se cayó,
¡ufff, qué daño!


Le ayudó Pato
en su dolor,
pero pronto lo olvidó
cuando al balón
le pudo dar
¡un patadón!

Sabela